Ya a principios de nuestra
era, Plinio el Viejo afirmaba que gracias al vino el hombre
es el único animal que bebe sin tener sed.
Sin embargo, el vino, aun bebiéndolo por placer,
nos aporta otros beneficios como principios salutíferos
y nutricionales.
Es por ello que las propiedades del vino se pueden contemplar
desde cuatro aspectos distintos:
- el poder de generar sensaciones aromáticas y gustativas.
- sus efectos fisiológicos y nutricionales.
- su valor psicológico, social y cultural.
- sus propiedades salutíferas y preventivas.
1. VALOR NUTRICIONAL DEL VINO
Un alimento es una sustancia aportada por
vía digestiva susceptible de ser digerida y absorbida
por el tubo digestivo para nutrir el organismo.
El vino es el producto resultante exclusivamente de la fermentación
completa o parcial de la uva o del mosto de uva fresca que,
tras su transformación, contiene principalmente agua,
alcohol (producto de la fermentación) y otras sustancias
nutritivas (minerales, aminoácidos, vitaminas y oligoelementos).
El vino es, por tanto, un alimento y como tal nos aporta
nutrientes y energía.
El vino, presenta además otras propiedades fisiológicas
y digestivas:
- produce placer organoleptico.
- calma la sed
- resalta los sabores de otros alimentos
- estimula el apetito
- debido a su pH ácido (en torno a 3'5) muy similar
al de los jugos gástricos, estimula la digestión.
- ayuda a la digestión de las proteínas gracias
a su actividad iónica.
- evita la oxidación de ciertas proteínas
y evita la formación de coágulos digestivos.
APORTE DE SUSTANCIAS MINERALES
Y OLIGOELEMENTOS
Las principales sustancias minerales y oligoelementos aportados
por el vino son:
potasio - cobre - sodio - manganeso - calcio - cromo - magnesio
- flúor - hierro
APORTE VITAMÍNICO
Las principales vitaminas presentes en el vino son:
- vitamina C - vitamina B5 o ácido pantoténico
- vitamina B1 o tiamina - vitamina B6 o piridoxina - vitamina
B2 o riboflavina - vitamina B12 o cianocobalamina - vitamina
B3 o PP o nicotinamida - vitamina P o quercetina
El vino es el alimento más rico en vitamina P así
como en sus glucóxidos rutina y quercitrina, todos
ellos compuestos antioxidantes.
APORTE DE AMINOÁCIDOS
Los aminoácidos son los constituyentes simples de
las proteínas
El vino contiene cantidades significativas de aminoácidos
esenciales, que son los que no puede sintetizar el organismo
humano.
Además, esos aminoácidos están presentes
en el vino, en cantidades muy próximas a las contenidas
en la sangre humana.
Aminoácidos esenciales
APORTE CALÓRICO
Hay tres componentes en el vino que suministran calorías:
- el etanol
- el azúcar
- el extracto seco (sin azúcar)
La formula clásica para calcular el aporte en calorías,
Q, es mediante la siguiente ecuación:
Q = 6,9 x (0,794 x G) + (0,4 x A) + (0,24 x EX)
Q = calorías por 100 ml de vino
G = grado alcohólico en % vol.
A = contenido en azúcar en g/l
EX = extracto seco (sin azúcar) en g/l
- La mayoría de los vinos contienen entre 70 y 90
cal por cada 100 ml.
2. VALOR PSICOLÓGICO, SOCIAL Y CULTURAL
DEL VINO
EFECTOS
PSÍQUICOS
La ingestión de cantidades moderadas de vino, especialmente
durante las comidas tiene efectos beneficiosos sobre el
equilibrio psicológico del ser humano.
El aforismo "el vino inhibe las inhibiciones"
expresa perfectamente esa propiedad.
Así, la acción levemente euforizante y desinhibidora
del vino mejora el equilibrio psíquico cuando se
ha estado sometido a la presión que conlleva la vida
diaria moderna.
Esa acción, unida al placer intelectual de la degustación
son e gran efectividad para estimular las funciones superiores
del ser humano.
ASPECTOS SOCIALES
El vino tiene una tradición inmemorial como aglutinador
social.
Tanto en ceremonias rituales y religiosas de la antigüedad,
como en los actos desacralizados actuales, tales como comidas,
cenas intimas y banquetes, el vino es especialmente compartido
y su consumo ha representado un factor de cohesión
social, siendo un símbolo de las alegrías,
celebraciones y emociones de los pueblos.
ASPECTOS CULTURALES
El vino forma parte de una manera de entender la vida.
Esa manera de vivir tiene un equivalente en la forma de
alimentarse, llamada dieta mediterránea
por haberse desarrollado a orillas de nuestro mar.
Actualmente esta recomendada por la mayoría de instituciones
internacionales por sus aspectos beneficiosos para la salud.
Los pueblos mediterráneos no han fundamentado su
dieta sobre bases nutricionales o bioquímicas. Se
han limitado a alimentarse de lo que la tierra y el mar
producía a su alrededor, aplicando siempre un principio
de moderación:
un poco de todo y un mucho de nada.
Los pilares de la dieta mediterránea son de una extraordinaria
sencillez y proporcionan unos resultados culinarios asombrosos:
1. Las frutas, hortalizas y legumbres. Deben consumirse
siempre, a diario.
2. La leche y el queso.
3. El aceite de oliva, muy rico en ácidos insaturados
y en antioxidantes, muy beneficiosos para el
metabolismo humano.
4. El vino, totalmente natural. Proporciona una gran variedad
de compuestos fenólicos, de gran utilidad
cardiovascular y antioxidante.
5. Pescado y pollo han sido las fuentes de proteínas
tradicionales del mediterráneo.
Ambas carnes contienen menos grasas saturadas que otras
carnes y son de mejor digestión.

4. PROPIEDADES PREVENTIVAS Y SALUTIFERAS DEL VINO
Varias de las principales e importantes propiedades preventivas
y salutíferas del vino están relacionadas
con el etanol o alcohol del vino y con la materia colorante
o polifenoles provenientes de la uva
La variedad de uva Monastrell, principal variedad tinta
de la DO Jumilla, produce unos excelentes vinos que son
particularmente ricos en contenido de estos dos elementos:
etanol y polifenoles.
Esto nos lleva a poder afirmar que los vinos de Jumilla
son extraordinariamente beneficiosos para la salud.
Numerosos trabajos realizados por diversos equipos de investigación
médica y bioquímica de todo el mundo destacan
las propiedades beneficiosas que para la salud tienen el
consumo moderado de vino de calidad.
Ya Pasteur, insigne padre de la Enología moderna
y, a través de ella, de la microbiología,
afirmaba que: "el vino es la más higiénica
de las bebidas".
Así, la sencilla y universal expresión de
salud al levantar una copa de vino, adquiere poderosos argumentos
que vienen a apoyarla.
EFECTO LÍPIDO
El etanol contenido en el vino aumenta el colesterol HDL
(lipoproteinas de alta densidad o colesterol "bueno")
y reduce el colesterol LDL (lipoproteinas de baja densidad
o colesterol "malo").
El glicerol, tercer componente del vino cuantitativamente,
reduce por esterificación a tasa de ácidos
grasos libres de la sangre, responsables de una intolerancia
a la glucosa; esto equivale a una reducción del proceso
primario de arteriosclerosis al evitar la obstrucción
de los vasos sanguíneos.
EFECTO ANTIPLAQUETAS
Los ataques cardiacos ocurren cuando se adhieren plaquetas
al revestimiento áspero de un vaso sanguíneo
dañado, formando una especie de tapón obturador.
El etanol tiene un efecto antiplaquetas:
- disminuye los niveles de fibrinógeno
- incrementa la prostaciclina (propiedades vasodilatadoras
y antitrombógenas)
- disminuye el tromboxano A2
EFECTO ANTIOXIDANTE
Las pepitas y las pieles de las uvas tintas contienen compuestos
fenólicos (materias colorantes) que pasan al vino
durante la fermentación alcohólica, alcanzando
concentraciones de hasta 2 g/L.
Las procianidinas son compuestos fenólicos que posee
una destacada actividad fisiológica basada en dos
características:
- su afinidad por las proteínas, con importantes
beneficios coronarios.
- su efecto antioxidante, captando RLO (radicales libres
del oxigeno)
Información elaborada por D. Juan Carlos Carcelén.
Conservador Museo del Vino de Jumilla.
|